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La Granjilla es una de las urbanizaciónes de Madrid más robada |
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El miedo se ha apoderado de los que habitan la urbanización «La Granjilla», en el término municipal de San Sebastián de los Reyes. En el último mes se han producido quince robos a domicilios, la mayoría viviendas unifamiliares. Aquí no se gana para sustos. El temor ha corrido como la pólvora. No es para menos. Que en un periodo de treinta días, aproximadamente, los cacos desvalijen quince de las 125 parcelas ocupadas, coloca a esta zona en unos porcentajes de robo muy elevados de inseguridad. Quizás estemos, en proporción, ante el caso de la urbanización más asaltada de Madrid. Los vecinos así lo creen |
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Rafael Matarranz es uno de los vecinos privilegiados. Su casa, de momento, se está salvando de los «amigos de lo ajeno». Nos recibe, cordialmente, el día de su cumpleaños. Tiene su hogar lleno de hijos y nietos pero está deseoso de contar sus sensaciones «porque esto es insufrible», nos dice. «Ya se han venido produciendo robos en los últimos dos años. Esto no es de ahora. Lo que sucede es que algunos «se han encaprichado» con esta urbanización porque, es cierto, en aproximadamente un mes han entrado en quince casas. ¡Todo un récord! Además, lo hacen con nocturnidad. Asaltan las viviendas durante la noche. No tienen escrúpulos. Les da igual que estén dentro los inquilinos. Saben que estarán durmiendo. El susto es mediano», comenta Rafael. Él, por si acaso, ya ha tomado cartas en el asunto. Tan sencillo como aquello de que cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Sesenta euros de comunidad «He reforzado las medidas de seguridad y sistemas de alarmas en mi casa. En especial, dentro. Reconozco que queda feo pero es necesario. Me da tranquilidad a la hora de dormir», dice este vecino de «La Granjilla». No nos cuenta, como es lógico, en qué consisten esas medidas de seguridad. ¡Cómo para dar pistas! Al enemigo, ni agua. Lo que sí está claro es que habrá blindado puertas y aumentado la sensibilidad de las alarmas. Eso, como poco. El tipo de mecanismo, Rafael se lo calle. Normal. Matarranz reconoce que la urbanización no tiene suficiente vigilancia ni medidas de seguridad a prueba de ladrones. «Hay -nos indica- diversas salidas y entradas. Estamos vendidos. En las principales, al menos, deberíamos poner vigilantes privados las veinticuatro horas del día. Y, también, un coche patrullando la urbanización durante la noche. Creo que se está estudiando. Pagamos de comunidad unos sesenta euros al mes. Me imagino que no habrá nadie que no esté dispuesto a doblar o triplicar esta cifra si es por nuestro bien y por nuestra seguridad. Ya veremos». Objetos pequeños y de valor Otra vecina, a la que pillamos con prisas porque iba a recoger a sus hijos de la guardería, también nos confiesa que se siente muy preocupada y asustada. A. M., sus iniciales, también ha tomado medidas en su casa. «Nos enteramos que a una familia la desvalijaron la casa entera aunque, como suelen entrar de noche, van rápido y suelen llevarse cosas y objetos pequeños pero de valor, como oro, joyas, dinero, portátiles, móviles, ordenadores no muy grandes ...». A. M. admite que los sistemas de seguridad en cada vivienda «se la tiene que procurar uno mismo» pero que, en lo que respecta a la urbanización, sí deben tomarse medidas conjuntas de protección. Tampoco le importaría pagar más de comunidad para aumentar dicha seguridad y ponérselo más difícil a los ladrones. «Nos jugamos mucho y si hay más protección, todos estaremos más tranquilos. Es triste tener que llegar a estos extremos, pero nuestra integridad no debería tener precio», nos dice. Darse un paseo por la urbanización «La Granjilla» resulta de lo más elocuente. En efecto, hay varias salidas y entradas a la colonia. La tarde que estuvimos allí había mucha tranquilidad. Demasiada. Pocos coches por las calles. Las viviendas, en silencio. Apenas se veía gente en los jardines de los chalés. De vez en cuando, el ladrido de los perros si te acercaban demasiado a las rejas de una vivienda. Casi todas las cortinas corridas y las persianas a medio bajar. Daba, a veces, la sensación de estar dentro de una zona fantasma. Plan especial policial En cuanto a los exteriores, por un lado se apreciaba la antigua carretera de Burgos. Coches de paso. La salida perfecta para los ladrones con su botín recién «pescado» y con las prisas en los talones. Por otro, un inmenso descampado sin vallar que deja prácticamente desprotegidas a las viviendas que, en hilera, ocupan dicha ubicación, los límites de «La Granjilla». Jorge Calderón, concejal responsable de Seguridad de San Sebastián de los Reyes, sabe muy bien el calvario de los vecinos de «La Granjilla». «Sí, es cierto hay robos», admite con pesar. «También es verdad que muchos no están denunciados. Lo venimos detectando desde el verano. En las últimas semanas, el problema se ha agravado. La Policía Local de San Sebastián de los Reyes ya ha puesto en marcha un plan especial de vigilancia para esta urbanización. Esperamos que así mejore la situación». Una única comisaría Calderón recuerda que el pasado 20 de septiembre se detuvo a un caco por intento de robo. Al parecer, le sorprendieron cuando iba a entrar en una vivienda. «De todos modos -comenta el edil-, no hay que olvidar que el tema de la seguridad corresponde a la Policía Nacional. En ese sentido, estamos bastante mal. Contamos con una comisaría para cerca de doscientos mil habitantes; los 72.000 de San Sebastián de los Reyes y los 120.000 de Alcobendas. No es, desde luego, la mejor situación. Son pocos agentes para tanta población».
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| Fuente :ABC.es Fecha: 31/10/2007 |