Una tienda de 'Todo a 100' de la avenida Cañada Real, la joyería 'Rodiel' de la calle del Sol y la panadería 'Marylandia' que se encuentra frente a esta última fueron objetivo de los ladrones en la madrugada del miércoles a ayer jueves. Del primer establecimiento se llevaron lo que alcanzaron del escaparate tras pegar un golpe al cristal de la puerta que les permitió el acceso, mientras que en los otros dos negocios no cogieron nada porque ni siquiera pudieron abrirse un hueco, a pesar de intentarlo manipulando los cierres con una barra de hierro.
Al parecer han sido dos individuos los que han actuado en estos tres lugares. Uno de ellos fue identificado a pocos metros de la Plaza Mayor por la Policía Local poco después de intentar abrir la persiana metálica de la joyería; se le trasladó hasta la comisaría de la Policía Nacional donde quedó detenido.
La propietaria del bazar recibió a las ocho de la mañana la llamada de un familiar que al pasar por el establecimiento descubrió el agujero. Dentro, en el pomo, quedaron rastros de sangre de quien intentó abrir el inmueble, muestras que la Policía Nacional tomó ayer con el fin de confirmar la identidad de los cacos y establecer la posible relación entre los tres intentos de robo. De esta empresa se llevaron artículos de regalo que, según la valoración inicial, podrían costar alrededor de 400 euros.
Barra a la papelera
Uno de los propietarios de la joyería 'Rodiel' vivió el intento de robo en vivo y en directo, desde la ventana de su vivienda que se encuentra situada sobre la tienda. «Sobre las dos y media de la madrugada escuché ruidos metálicos y me asomé con cuidado para averiguar qué era».
Los delincuentes escucharon el click que sonó al abrir ligeramente la ventana y escondieron en una papelera próxima la barra de hierro con la que estaban intentando levantar la persiana blindada que protege la tienda. «Miraron hacia arriba al escuchar la ventana y se escondieron en la calle San Pedro», pero al no detectar nada decidieron recuperar la herramienta y volver a las andadas. Fue entonces, al ver que no se retiraban por su cuenta, cuando el propietario llamó a la Policía Local.
En la batida que los agentes municipales realizaron por la zona consiguieron identificar a uno de los dos cacos, que también fue reconocido por el empresario que presenció el intento de robo en su negocio.
Mala noche la de estos dos individuos, que antes intentaron entrar en la panadería de la Puerta del Sol fracasando igual que en la joyería.
En este establecimiento causaron daños materiales al romper la puerta y el candado que, por cierto, el detenido llevaba encima.
Lo cierto es que sus poco fructuosas actuaciones revelan inexperiencia o que actuaron en malas condiciones físicas, circunstancia esta última probable porque, al parecer, se trata de dos toxicómanos de la ciudad.
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