El verano trae consigo una de las etapas más felices del año: las vacaciones. Los ciudadanos, que bien se han merecido este descanso estival, organizan planes para ocupar el tiempo libre. Unos han escogido la playa como lugar de recreo, otros el interior, ciertos de ellos viajarán al extranjero y, como siempre, habrá algunos a los que no les quede otra que quedarse en casa.
Todos aquellos que van a veranear fuera del hogar familiar, deben, además de no olvidar las cremas solares, tomar precauciones con el fin de asegurarse de que, al regresar a su vivienda, todo siga tal y como se dejó, es decir, no entren ladrones mientras la casa permanece desocupada y sale la
alarma.
Con el objetivo de evitar robos en verano, la Guardia Civil recomienda que se evite exteriorizar la ausencia de vida en la casa. Se puede pedir a un vecino que retire el correo del buzón, no cerrar completamente todas las persianas -pero sí las ventanas, sobre todo, las que dan a la calle o a lugares más desprotegidos- o dejar ropa tendida en el balcón.
Las fuerzas de seguridad del Estado indican, además, no dejar dinero, joyas u objetos valiosos en el domicilio, así como anotar el número de serie de todos los electrodomésticos para facilitar su identificación en caso de robo. Es igualmente aconsejable utilizar el desvío de llamadas, ya que, si alguien llama por teléfono para confirmar que no hay nadie en casa, siempre contestará.
En función de la economía del hogar, existe la opción de instalar en el domicilio todos los sistemas de seguridad posibles, tales como puertas de seguridad, rejas o cierres de terrazas,
alarmas, etcétera. Asimismo, hay dispositivos electrónicos que permiten programar el encendido de luces o de televisión.
Otras medidas preventivas a tener en cuenta pueden ser no comentar en público que se va a salir de vacaciones, especialmente ante desconocidos, y dejar una copia de las llaves de casa y un teléfono de contacto a familiares o amigos para que puedan acudir a la vivienda en caso de que sea necesario.
De igual modo, si no se va a abandonar el hogar en verano, existen recomendaciones para evitar hurtos. Así, la Policía Local recomienda no facilitar la entrada a desconocidos, cerrar las ventanas siempre que se salga de casa, aunque sólo se ausente media hora, colocar rejas en las ventanas si se vive en una planta baja, no poner en las llaves ningún dato, cambiar la cerradura si se se instala en una vivienda nueva, si se habita una casa alquilada anteriormente, si se ha reformado la casa y algún trabajador ha tenido acceso a las llaves y, por supuesto, siempre que éstas se pierdan.
No obstante, si al regresar de las vacaciones se observa que la puerta está forzada o abierta,ante estas señales de
alarma la Guardia Civil recomienda que se mantenga la calma, no entrar, mover, ni tocar nada para evitar alterar posibles huellas. Asimismo, no es aconsejable cerrar ninguna ventana o puerta si se encuentran abiertas.
A continuación, hay que llamar a las fuerzas de seguridad del Estado y esperar a que acudan los agentes al lugar. No se debe manipular nada mientras se espera y, a su llegada, hay que atender sus indicaciones. Se debe transmitir a las fuerzas de seguridad cualquier información a la que tenga acceso (vecinos, amistades, etcétera) relativa al suceso.
De igual modo, resulta indicado pedir justificante de la denuncia, ya que puede hacer falta para la reclamación ante la compañía de seguros.