Pasaban varios minutos de las 06.30 horas de ayer cuando saltaron todas las alarmas de un concesionario de coches situado en el número 46 de la calle O'Donnel. Era la primera vez que en ese establecimiento de Yamovil robaban alguno de los vehículos, y los ladrones se llevaron uno de los coches más costosos de este comercio multimarca: un todoterreno Porsche, gris valorado en 45.000 euros. Según explicaba David Galán, uno de los trabajadores del establecimiento, todo sucedió muy rápido, en apenas dos o tres minutos. Llegaron tres hombres, dos de ellos encapuchados, a bordo de un vehículo de alta gama de color blanco. Instantes después, los individuos bajaron del coche y comenzaron a acuchillar el contorno de la puerta del local: una luna de cristal blindado de doce metros cuadrados de superficie y unos dos centímetros de profundidad.
|
Armados con grandes mazas, los atracadores golpearon incesantemente el escaparate hasta que lograron que se viniera abajo, roto en mil pedazos sobre la acera, después de que hubiera sido debilitado previamente con las cuchillas y echo saltar las alarmas.
A partir de ese momento, los tres sujetos tenían vía libre para acceder al interior del concesionario. Se dirigieron directamente al todoterreno, aparcado a escasos 10 centímetros de la luna siniestrada y haciendo alarde, una vez más, de gran violencia, reventaron una pequeña caja de seguridad de acero en la que estaban guardadas las llaves. Rápidamente, se llevaron el automóvil y el vehículo en el que habían llegado y desaparecieron sin que la Policía pudiera darles alcance.
Al parecer, el coche robado llevaba sólo una semana expuesto en la tienda, por lo que los atracadores planearon el golpe en pocos días. Sin embargo, los cacos 'sabían a lo que venían. Querían ese vehículo y no otro', confirmaba Galán, ya que no se dirigieron en ningún momento a los otros coches del establecimiento.
En esa misma calle, el pasado 11 de enero un grupo de atracadores especializados robaron, a golpe de maza, un automóvil de alta gama valorado en 40.000 euros, esta vez en el concesionario Herranz. La Policía emprendió una persecución tras los ladrones que se saldó con dos agentes heridos en un accidente de tráfico cuando intentaban cerrarles el paso.
El segundo robo de la jornada se produjo en una joyería, de Móstoles. Ocurrió a las 10.30 cuando el establecimiento, 'Goya Joyeros', (paseo de Goya s/n), acababa de abrir al público y solo había una empleada en su interior
Una pareja tocó el timbre. Se interesó por unas cadenas y les sacó una manta con diversos modelos para que eligieran. Entonces entraron otros dos clientes, cómplices de los anteriores, que aprovecharon para distraer a la dependienta. Cuando se percató de lo que sucedía, intentó impedirlo, pero tras mantener un pequeño forcejeo, los asaltantes lograron su propósito y huyeron, según fuentes Policiales. Se desconoce el monto de lo sustraído.
|