Frente a las conocidas modalidades de robo que padecen los vecinos a diario, los especialistas en materia de seguridad manifiestan que “nunca se pierde el ingenio ni la habilidad para efectuar diferentes tipos de asaltos”. Entre los principales blancos se encuentran las personas de la tercera edad, que son los más vulnerables a engaños y estafas.
Ante la ola de inseguridad que se padece en los últimos años, sumada a las nuevas modalidades delictivas, Info Región consultó al vicepresidente de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación, Eduardo Barbieri, que manifestó que “los tipos de robos son cada día más ingeniosos” por lo que recomendó utilizar “todas las medidas de seguridad que se pueda”.
“El ingenio y la inventiva de los delincuentes no se detiene nunca, tratar de actuar en cuanto la persona distrae o es crédula es el momento elegido. La principal modalidad de robo histórica y que sigue en vigencia es la que se apoya en los servicios domiciliarios como agua, luz y teléfono. Muchas veces estos sujetos se disfrazan de operarios y tienen la oportunidad perfecta para robar”, sostuvo Barbieri.
Frente a estos continuos flagelos de inseguridad, el especialista aconsejó que ante "la necesidad de solicitar reparaciones en el hogar se chequeé la identidad de los empleados y se establezca comunicación con la empresa de servicios que los envió". Y destacó: “En el caso que los abuelos sean los que deben recibir a esta gente, deben buscar la compañía de hijos o vecinos y, sobre todo, no abrirle la puerta a ningún desconocido”.
“La gente debe saber que la instalación de alarmas, cámaras de video vigilancia> y hasta carteles que digan `peligro perro´ son importantes a la hora de protegerse, ya que es una barrera o un obstáculo que se le pone al delincuente. También se puede optar por una cadena de llamados telefónicos entre vecinos”, remarcó el entendido.
Entre las modalidades más frecuentes se encuentran las típicas cortadas de cables de teléfono para ingresar a la casa, la vigilancia en la fila de jubilados cuando los pensionados se dirigen a los bancos a cobrar, o el acecho ante la salida de esas sucursales bancarias.
También se estila el robo de las viviendas en ausencia de sus ocupantes, ya que realizan una investigación previa y control de horarios de llegada y salida del hogar, o los frecuentes asaltos cuando ingresan el vehículo al garage, explicó el especialista.
En los barrios se viven casos de estafas frecuentes como la venta de cámaras digitales que no funcionan, o notebook -computadores personales-, que en realidad son play station viejos y rotos, pero los entregan en cajas cerradas.
Con respecto al uso de la violencia en los asaltos, Barbieri aseguró que “un gran porcentaje de los robos se ejercen con el empleo de agresiones físicas”. “Los informes que llegan a la Cámara demuestran que los ataques violentos crecen”, indicó.
A principios de este año en la plaza central de Lomas de Zamora se realizó una importante marcha de la cual participó gran cantidad de vecinos para exigir seguridad para los ancianos. Además, presentaron petitorios ante el Gobierno bonaerense debido a que en dos meses más de cinco personas de la tercera edad fueron asaltadas con violencia.
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