SEGURIDAD INTEGRAL
La principal tendencia de la seguridad para el mercado residencial consiste en la combinación de medios humanos y tecnológicos, en forma de vigilancia, sistemas y alarmas. Las principales compañías del sector ofrecen servicios integrados, con precios de instalación muy variables en función de las múltiples opciones disponibles. Eduardo Alaminos, director general comercial de Alarmas de Prosegur, afirma que "no es lo normal aún, pero ya se puede hacer control por huella digital o por iris". Estos servicios suelen incluir también protección contra incendios.La cuota mensual oscila entre 20 y 25 euros. Desde el punto de vista tecnológico, los principales avances tratan de cubrir los puntos débiles de los sistemas tradicionales: módulos que permiten a la central reducir las falsas alarmas -entre un 10% y un 20% de los avisos que reciben en las centrales lo son- escuchando y viendo en tiempo real lo que ocurre dentro de la vivienda, y sistemas que mantienen la conexión con la central aunque se produzca un corte en la línea telefónica. Los adelantos en domótica también hacen posible controlar electrodomésticos desde el teléfono móvil o fijo a través del sistema de alarma.
ACCESO A LA VIVIENDA
La principal entrada de la casa lo es también para los ladrones, lo que hace imprescindible que la seguridad comience por la puerta.Instalar una puerta acorazada puede ser una buena opción: el 95% de su estructura es acero y el revestimiento de madera, que supone el otro 5%, es meramente decorativo. Por 540 euros es posible encontrar una puerta de estas características, pero, según Antonio Moreno, jefe de producto de Securitesa, "obtener un buen nivel de seguridad requiere una inversión de 1.200 euros".Según esta compañía, que vende 70.000 puertas acorazadas al año, el futuro inmediato pasa por las cerraduras con control numérico y la apertura de las puertas mediante tarjetas de proximidad, sistemas a los que el mercado doméstico tendrá que acostumbrarse.Quizá el picaporte esté a punto de ser historia, pero, a juzgar por las ventas, otros sistemas tradicionales gozan de muy buena salud. En los años 50, la compañía FAC Seguridad trataba de convencer a los ciudadanos con el eslogan "Ojo, ponga en su casa un cerrojo".Medio siglo después, la firma factura trece millones de euros y vende anualmente 400.000 cerrojos.
CAJA FUERTE
Hace años, tener una caja fuerte en casa no estaba al alcance de cualquiera. Hoy, en muchos casos, forma parte de la vivienda desde la construcción y hay arcas disponibles desde 150 euros.Por cuatrocientos, el nivel de seguridad es muy aceptable. Sin embargo, hay que tener en cuenta que "la caja doméstica no es una caja de alta seguridad", afirma Julia Suárez, responsable de exportación de FAC, por lo que no está recomendada para guardar dinero, sino documentos importantes para los que se busque cierta protección. La discreción queda asegurada en los modelos ocultos tras un enchufe o empotrados en el suelo, de gran demanda en viviendas unifamiliares. Entre las novedades, aquellas que no cuentan con tirador y donde, al introducir la clave, la puerta se desplaza de forma automática.
UN BÚNKER RODANTE
Si ponemos todos los medios a nuestro alcance para convertir en seguro nuestro hogar, ¿por qué no hacer lo mismo con nuestro vehículo? Hay muchas formas de proteger un coche: desde colocar un sistema antirrobo o una alarma hasta blindarlo por completo, que es la opción más cara pero también la que consigue mayor protección. Los fabricantes de vehículos de gama alta suelen poner varios tipos de blindaje a disposición de sus clientes.Dependiendo del modelo elegido, el vehículo resistirá desde disparos de armas de fuego o metralla hasta granadas de mano y atentados con explosivos. El tipo de blindaje será también lo que determine el coste. El blindaje de protección alta de un Mercedes-Benz Guard Clase E cuesta 54.890 euros más impuestos, y la cifra llega hasta los 74.000 euros en la Clase S. En el caso de BMW, el precio de un vehículo de la Serie 7 con la mayor protección asciende a 305.000 euros más impuestos, más del doble que el modelo de serie. En estos casos, la seguridad es un lujo que no está al alcance de cualquiera, pero hay otros sistemas. Entre ellos, el servicio Securisat de Securitas, que permite a la central de alarmas localizar un coche en caso de robo, atraco, coacción o accidente, bloquearlo y hacer saltar las alarmas sonoras instaladas en el mismo. Se puede instalar desde 850 euros y la cuota mensual varía entre nueve y treinta euros.
PAGA POR UN LADO, AHORRA POR OTRO
Instalar un sistema de seguridad en una vivienda o contar con un vigilante en la entrada de la urbanización tiene más ventajas que las asociadas a los propios servicios. Las medidas de prevención se consideran un factor más en la evaluación de un riesgo y, por tanto, inciden en las primas de los seguros. Por ejemplo, disponer de un sistema electrónico de seguridad conectado a una central de alarmas conlleva una bonificación de un 20% en los seguros de hogar de Mapfre. Si se dispone de sensores de incendio y sondas de agua igualmente conectados a centrales de alarmas, el descuento será del 15%. Pero hay que tener en cuenta que, en algunos casos, como señalan fuentes de Allianz, "el mismo sistema de protección puede tener distintas consideraciones a los efectos del cálculo de la prima".
CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA DE SEGURIDAD
1.-Los detectores instalados en la vivienda localizan la presencia de una persona, la apertura de una puerta o rotura de una ventana y envían una señal via radio a la central microprocesada
2.-La central microprocesadora recibe la señal de los receptores, localiza el lugar del suceso y envía una señal telefónica o SMS a la central receptora de alarmas
3.-El operador de la central receptora de alarmas llama por teléfono a casa del cliente, quien deberá identificarse mediante unas claves previamente acordadas
4.-Si no hay respuesta a la llamada o no se produce una identificación adecuada, la central receptora de alarmas de aviso a la policía y, si el cliente tiene contratado el servicio de vigilancia, envía a un vigilante a la vivienda
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