«Nosotros llevamos instalados unos 50 nuevos equipos en lo que va de verano en casas particulares de toda la provincia», afirma Encarna Suero de Seguridad Pacense. Desde esta empresa, que lleva en funcionamiento 25 años, han visto evolucionar el mundo de la seguridad privada, de manera que Suero corrobora que ahora los pacenses se interesan más por proteger sus casas. «Cada vez se venden más equipos ya que la manera de vivir de los pacenses está cambiando. Ahora se construyen más chalets que requieren más alarmas unifamiliares tanto dentro como fuera de las casa», asegura.
Nuevas tendencias
La contratación de alarmas exteriores es una de los nuevos servicios que solicitan los clientes. El auge de construcciones de viviendas con jardines y piscinas hace que los inquilinos se preocupen por proteger sus pertenencias desde fuera del edificio.
Pero para custodiar sus casas los pacenses se interesan también por lo último en tecnología. Las empresas ofrecen gran variedad de equipos. Así, por unos 500 euros una familia puede contar con un moderno sistema de seguridad para su casa que incluye un servicio de aviso que llama a los teléfonos móviles para alertar de que la alarma ha saltado. Otros modelos son aquellos que llevan servicios domódicos incorporados que permiten, entre otras cosas, engañar a los ladrones simulando la presencia de personas en el hogar.
Más falsas alarmas
Y si aumentan las contrataciones de equipos de seguridad, se incrementan también el número de falsas alarmas. La mitad de los avisos de alarmas que reciben las centrales receptoras de las compañías de seguridad en la provincia son errores provocados por los descuidos de los propietarios. Ya sea por olvidarse la clave secreta, por dejarse una ventana abierta o por el trasiego de una mascota en alguna de las estancias, lo cierto es que una de las causas de que las alarmas suenen más en verano que en otras fechas se debe a estos descuidos personales.
Según Manuel López, delegado de Securitas System en Extremadura, las falsas alarmas están asociadas en su gran mayoría a un fallo humano. «Al conectar y desconectar en verano un dispositivo que no se ha utilizado todo el año, es normal que se produzcan más errores», afirmaba López. Los profesionales del sector destacan que estos falsos avisos son más frecuentes durante los meses de verano, cuando se incrementan sobre un 20 por ciento respecto al resto del año.
Para el delegado de Securitas System, otro de los motivos por los que cada vez se dan más falsos avisos es por la mala calidad de algunas instalaciones que llevan asociado un menor coste para los inquilinos pero que fallan con más facilidad.
En esta misma línea, un estudio realizado por Securitas Direct sobre los saltos de alarmas concluye que el verano es la estación del año con mayor concentración de los mismos, con una media de 373 saltos diarios, es decir un salto de alarma cada cuatro minutos, siempre hablando a nivel nacional.
Extremadura a la cola
A pesar de que crezca este nuevo interés de los pacenses por asegurar la seguridad de sus hogares, Extremadura está en el último lugar en la lista de consumo de alarmas, con un dispositivo instalado por cada 297 habitantes. La comunidad de Madrid, abre la estadística con una alarma por cada 15 madrileños y la media nacional es de un equipo por cada 54 habitantes
|