Las asociaciones de vecinos de varias urbanizaciones de la provincia denuncian la escasez de medios policiales para paliar la oleada de robos que están sufriendo, tras los últimos acaecidos en Benicàssim, Oropesa y la Pobla Tornesa. Esta situación es corroborada por las empresas de seguridad castellonenses, al ver aumentada la demanda de sistemas de protección para hogares.
Así lo ratifica el vicepresidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, Esteban de Vicente, que habla de un "clima de indefensión". De Vicente, que también preside la asociación de vecinos de la urbanización Darremur, en Almassora, afirma que la federación "se reunió con los políticos antes de las elecciones para solicitar más seguridad, pero siguen faltando medios". Asimismo, asegura que algunos vecinos "se están haciendo tiradores olímpicos para poder tener una pistola en casa".
Antonio Aguilar, presidente de la asociación de vecinos de la urbanización Montemolino de Benicàssim, se ha mudado a Castellón, tras sufrir una tentativa de robo y dos asaltos. "Solo iremos en verano, porque en invierno hay poca gente", afirma.
También el secretario de la asociación de vecinos de Las Palmas de Benicàssim, Clemente Martín, dijo que los vecinos están "atemorizados". A pesar de que reconoce el "esfuerzo policial", dice que quieren "instalar una cámara de control". Asimismo, desde la asociación vecinal de Torre Bellver --donde el pasado lunes una familia sufrió la brutalidad de tres individuos armados-- Francisco Álvarez, pide "más vigilancia policial".
MÁS ALARMAS Las empresas de seguridad también confirman una preocupación mayor por la seguridad en los inmuebles. Así, José Olaria, representante de Ceca, afirma que las ventas de alarmas "han subido un 25% respecto al mismo mes del año pasado", además de recibir "innumerables consultas de ciudadanos en nuestra sede". Jaime Castillo, gerente de Securitas Direct en Castellón, indica que, en los tres primeros meses del año, han recibido un total de 50.000 llamadas por sus servicios.
El delegado de Coviar, Rafael Barberá, apunta, además, una nueva tendencia: "Antes te preocupabas por tu casa cuando estabas fuera; ahora te preocupas más por que entre alguien cuando tú estás dentro de ella". Las cerrajerías también están recibiendo muchas solicitudes de puertas acorazadas.
También participan de esta preocupación los alcaldes de la provincia, como el de Castellón, Alberto Fabra, que indicó que "en la capital de La Plana hay un policía nacional por cada 645 habitantes, por lo que pedimos más personal, ya que en Vila-real, Alicante, Valencia, Xàtiva o Benidorm tienen más medios". Por su parte, Adelino Santamaría, primer edil de Borriol, aseguró que "el goteo de robos es continuo en las 17 urbanizaciones y también en el mismo casco urbano" y pide "que haya un cuartel en cada pueblo porque hay una inseguridad total, y esto se debe a que el número de guardias no es sufiente".
MÁS EFECTIVOS, UNA PRIORIDAD
Asimismo, el alcalde de Benicàssim, Francesc Colomer, explicaba que "desde que gobierna el PSOE hay más Guardia Civil, hemos aumentado la plantilla de la Policía Local, así como su reorganización". "Existe una gran voluntad y no cesaremos en esfuerzos para dotar al municipio de más efectivos porque nunca son sufientes. Es prioritario".
Rafael Albert, alcalde de Oropesa, destacó que "se ha incrementado la vigilancia en la zona sur por las demandas de los vecinos, con dos patrullas de agentes municipales en colaboración con la Guardia Civil, pero la falta de medios para una cobertura adecuada es evidente".
José Ramón Calpe, máximo representante de Burriana, pide "Policía Nacional, porque nos toca por ley, al tener más de 30.000 habitantes". "Nuestra preocupación son las zonas de nueva construcción", añadió. En la misma línea se mostró el alcalde de Nules, Mario García, quien señaló que "desde hace un mes y medio hay más robos en las casas y exigimos una policía autonómica". Andrés Martínez, primer edil de Peñíscola, reclama "más Guardia Civil".
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