Se han practicado un total de 12 registros en los que se han intervenido, entre otros efectos, armas de todo tipo, un uniforme de la Guardia Civil y sofisticados medios técnicos que empleaban para cometer los asaltos.
Los agentes han realizado también una investigación patrimonial sobre los integrantes del grupo delictivo y se han bloqueado cuentas corrientes y otros productos financieros.
La operación 'Culata' se inició en mayo de 2007 y ha sido realizada por el Grupo de Robos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) Central, el Grupo XXI de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid y agentes del Grupo de Crimen Organizado de Ibiza, con la colaboración del Grupo VII de la BPPJ de Madrid.
Los detenidos utilizaban procedimientos propios de comandos militares para cometer los asaltos. Para ello sustraían previamente, y por cualquier método, vehículos de alta gama. Tras esto analizaban sus objetivos, principalmente naves industriales dedicadas a la logística o al almacenaje y distribución de efectos (televisores de plasma, ordenadores, videoconsolas...). El objetivo era detectar las medidas de seguridad, alarma y el momento propicio para cometer los robos.
Tras inutilizar las alarmas accedían al interior de las naves y cargaban los efectos en vehículos de carga que habían sustraído con anterioridad. No dudaban en emplear la violencia contra los vigilantes de seguridad o los agentes policiales si eran detectados. Incluso, en alguna ocasión se habían disfrazado de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con el fin de detener a transportes de mercancías durante su tránsito y sustraer los objetos de su interior.
Con los dueños en su interior
Por otra parte, a este grupo organizado también se les imputan robos con violencia e intimidación cometidos en chalets de lujo en la isla de Ibiza durante la temporada estival. En los asaltos, cometidos mientras sus moradores se encontraban en el interior, no dudaban en emplear la violencia física y las amenazas contra sus víctimas. Últimamente se habían especializado en cometer robos con fuerza en oficinas y almacenes de joyería, en los que empleaban sofisticados medios técnicos que han sido intervenidos.
En los registros realizados se han intervenido abundantes piezas de joyería (entre las que se encuentran relojes de prestigiosas marcas); un arma de fuego y abundante munición; armas blancas y contundentes; y un uniforme de la Guardia Civil. Igualmente se incautaron sustancias estupefacientes y dinero en metálico. También se ha recuperado gran cantidad de material sustraído como perfumes, ropa de lujo, productos de electrónica, informática, teléfonos móviles, videoconsolas y ordenadores portátiles.
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